retumba en cascada la estridencia

retumba en cascada la estridencia.
el grito purpúreo que tachona el firmamento de infecta alegría.
columnas caen.
bestias bicefalas triunfan;
la revuelta crece en la ilusión del día.
decantar.
hacer de algo completo un cúmulo de roces
que descienden como en un deslave apenas...
y tu cuerpo levantándose de entre los muertos
como el cuerpo de un dios beligerante turbio tenaz.
tu cuerpo.
qué magníficos flancos.
qué esplendor de tu espalda de tu abdomen de tu pubis liso alargado.
simetría que vence.
tu cuerpo.
y el arco sobre tu corona de oro.
y el camino de pétalos de cristal sobre el que pendes.
y el arma en tu puño.
y tu falo.
qué dios desnudo eres que rompes los límites;
qué es el tiempo;
qué bloque de mármol te contuvo durante cuántos siglos.
qué armadura es la que te viste ahora
dejándote a la vez expuesto en tu gran vitalidad.
poder: es la palabra que te orbita.
la palabra que revientas como a un ejército de humo.
(Fotografía: Erwin Olaf)

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